

Antes de la misión de reparación realizada por el transbordador estadounidense Atlantis, el telescopio espacial Hubble, que orbita la Tierra desde 1990, estaba condenado al abandono. Sin embargo, con la instalación de los instrumentos nuevos y la reparación de algunos existentes se logró extender su vida útil al menos hasta el año 2014.
“Esto marca un nuevo inicio para el Hubble”, aseguró el director de misiones científicas de la NASA Ed Weiler, entusiasmado por la calidad de las nuevas imágenes, que han calificado de “belleza celestial”. El telescopio es “mucho más potente que antes” y está equipado para trabajar hasta bien avanzada la próxima década.


